Muri Gries
Poco menos de 30 hectáreas de superficie vitícola, 52 hectáreas cultivadas con frutales, una granja de montaña en Campitello cerca de San Genesio con 145 hectáreas de campos y bosques destinados a la cría de ganado forman parte de la actual empresa agrícola del convento de Muri-Gries. A esto se suma también la horticultura conventual. Durante siglos, este monasterio, situado en Bolzano, ha permanecido autárquico en lo que respecta a los productos y alimentos agrícolas.
Incluso el vino de producción propia ha estado destinado durante mucho tiempo al consumo privado del monasterio. El cambio ocurre en 1845, año en el que los monjes aplican la tradicional regla benedictina "ora et labora" también en los viñedos conventuales; la bodega de Muri-Gries abre, así, sus puertas a principios del siglo XX. Las primeras ventas de vino a granel cruzan el Brennero y llegan a los países de habla alemana: en las antiguas bodegas maduran vinos de calidad como el Santa Maddalena y el Malvasía, el Lagrein Kretzer y el Pinot Grigio. Muri-Gries es hoy una clásica empresa productora de vino tinto con el 85 % de vinos tintos y el 15 % de vinos blancos.
En el ámbito de los vinos tintos, el Lagrein (80%) es claramente predominante. El resto se divide entre Schiava, Santa Maddalena, Lago di Caldaro Scelto, Pinot Nero y Moscato Rosa. En cuanto a los vinos blancos, merecen especial atención el Pinot Bianco, el Pino Grigio (Rulander), el Chardonnay y el Gewurztraminer (Traminer aromático). Hoy en día, más del 90% de la producción está constituida por vinos de calidad vendidos en botellas de 0,75 litros. El mérito de este monasterio es la forma armoniosa en que se logran conciliar las técnicas de vinificación modernas con los métodos de elaboración tradicionales y rigurosos heredados de la antigua regla benedictina.
Poco menos de 30 hectáreas de superficie vitícola, 52 hectáreas cultivadas con frutales, una granja de montaña en Campitello cerca de San Genesio con 145 hectáreas de campos y bosques destinados a la cría de ganado forman parte de la actual empresa agrícola del convento de Muri-Gries. A esto se suma también la horticultura conventual. Durante siglos, este monasterio, situado en Bolzano, ha permanecido autárquico en lo que respecta a los productos y alimentos agrícolas.
Incluso el vino de producción propia ha estado destinado durante mucho tiempo al consumo privado del monasterio. El cambio ocurre en 1845, año en el que los monjes aplican la tradicional regla benedictina "ora et labora" también en los viñedos conventuales; la bodega de Muri-Gries abre, así, sus puertas a principios del siglo XX. Las primeras ventas de vino a granel cruzan el Brennero y llegan a los países de habla alemana: en las antiguas bodegas maduran vinos de calidad como el Santa Maddalena y el Malvasía, el Lagrein Kretzer y el Pinot Grigio. Muri-Gries es hoy una clásica empresa productora de vino tinto con el 85 % de vinos tintos y el 15 % de vinos blancos.
En el ámbito de los vinos tintos, el Lagrein (80%) es claramente predominante. El resto se divide entre Schiava, Santa Maddalena, Lago di Caldaro Scelto, Pinot Nero y Moscato Rosa. En cuanto a los vinos blancos, merecen especial atención el Pinot Bianco, el Pino Grigio (Rulander), el Chardonnay y el Gewurztraminer (Traminer aromático). Hoy en día, más del 90% de la producción está constituida por vinos de calidad vendidos en botellas de 0,75 litros. El mérito de este monasterio es la forma armoniosa en que se logran conciliar las técnicas de vinificación modernas con los métodos de elaboración tradicionales y rigurosos heredados de la antigua regla benedictina.












