Podere Ranieri
Podere Ranieri representa una realidad vitivinícola indisolublemente ligada al territorio que cultiva, el de la Maremma Toscana, zona que el titular Michele Ranieri preserva y “mima” a través de una viticultura sostenible y artesanal. La finca se encuentra exactamente en Massa Marittima, en la provincia de Grosseto, donde la familia Ranieri se dedica a la agricultura desde hace varias generaciones. Sin embargo, el cambio llegó en 2010, año en el que Michele decidió dejar su trabajo en Milán para seguir el llamado de la tierra y recoger la herencia agrícola de la familia. Michele, alma de la bodega, está involucrado personalmente en todas las fases del proceso productivo, desde el viñedo hasta la comercialización final, apoyado por su padre Rodolfo. Además de la viticultura, los dos se ocupan de la producción de aceite y del cultivo de hortalizas como la alcachofa.
Los 2,5 hectáreas de viñedos de Podere Ranieri están plantados a unos 60 metros sobre el nivel del mar, en suelos limosos y arenosos en la superficie y arcillosos justo debajo, ricos en elementos minerales como el hierro. Las plantas, rodeadas de olivos, bosques y matorrales mediterráneos, se benefician de la cercanía al mar que determina la constante presencia de brisas marinas. Sobre la base de estos parámetros pedoclimáticos, Michele Ranieri cultiva Sangiovese, Merlot y Cabernet Sauvignon en lo que respecta a las variedades de uva negra, Trebbiano, Viognier e Incrocio Manzoni entre las blancas. El enfoque agronómico del productor es altamente sostenible, basado en los principios de la agricultura biológica, además de estar orientado a contener los rendimientos en uva por hectárea de tal manera que eleve la calidad de las bayas. Según la misma genuina filosofía productiva, el trabajo en la bodega es poco intervencionista, con operaciones simples y no invasivas.
Así nacen las etiquetas de Podere Ranieri, expresiones anticonvencionales alejadas de las lógicas del mercado que pretenden comunicar de manera simple la filosofía y el territorio que hay detrás.
Podere Ranieri representa una realidad vitivinícola indisolublemente ligada al territorio que cultiva, el de la Maremma Toscana, zona que el titular Michele Ranieri preserva y “mima” a través de una viticultura sostenible y artesanal. La finca se encuentra exactamente en Massa Marittima, en la provincia de Grosseto, donde la familia Ranieri se dedica a la agricultura desde hace varias generaciones. Sin embargo, el cambio llegó en 2010, año en el que Michele decidió dejar su trabajo en Milán para seguir el llamado de la tierra y recoger la herencia agrícola de la familia. Michele, alma de la bodega, está involucrado personalmente en todas las fases del proceso productivo, desde el viñedo hasta la comercialización final, apoyado por su padre Rodolfo. Además de la viticultura, los dos se ocupan de la producción de aceite y del cultivo de hortalizas como la alcachofa.
Los 2,5 hectáreas de viñedos de Podere Ranieri están plantados a unos 60 metros sobre el nivel del mar, en suelos limosos y arenosos en la superficie y arcillosos justo debajo, ricos en elementos minerales como el hierro. Las plantas, rodeadas de olivos, bosques y matorrales mediterráneos, se benefician de la cercanía al mar que determina la constante presencia de brisas marinas. Sobre la base de estos parámetros pedoclimáticos, Michele Ranieri cultiva Sangiovese, Merlot y Cabernet Sauvignon en lo que respecta a las variedades de uva negra, Trebbiano, Viognier e Incrocio Manzoni entre las blancas. El enfoque agronómico del productor es altamente sostenible, basado en los principios de la agricultura biológica, además de estar orientado a contener los rendimientos en uva por hectárea de tal manera que eleve la calidad de las bayas. Según la misma genuina filosofía productiva, el trabajo en la bodega es poco intervencionista, con operaciones simples y no invasivas.
Así nacen las etiquetas de Podere Ranieri, expresiones anticonvencionales alejadas de las lógicas del mercado que pretenden comunicar de manera simple la filosofía y el territorio que hay detrás.















