Due Palme
La bodega Due Palme nace bastante recientemente, en 1989, en Cellino San Marco, un pequeño municipio de Puglia en la provincia de Brindisi. Es una realidad productiva que cobra vida gracias a la visión de Angelo Maci, enólogo y actual presidente de la bodega, perteneciente a una familia dedicada a la viticultura desde hace tres generaciones. Angelo decidió involucrar en el proyecto a una quincena de socios, dando inicio a una verdadera cooperativa. Fue una intuición nada menos que ganadora y año tras año se añadieron nuevos socios, ampliando las dimensiones de la bodega, hasta llegar hoy al gran logro de 1.200 socios conferidores. A partir de los años 90, se han realizado muchísimas inversiones por parte de la cooperativa, dirigidas tanto al incremento de las tecnologías en la fase de vinificación como al desarrollo territorial. De hecho, son cinco las bodegas que en casi treinta años han sido incorporadas en Due Palme, convirtiéndola en una verdadera embajadora del vino pugliese en el mundo, capaz de unir cantidad y calidad en cada una de las veinticinco etiquetas realizadas.
Los viñedos que dan vida se vinos Due Palme se extienden por nada menos que 2.500 hectáreas de viñedos, todas incluidas entre las provincias de Taranto, Brindisi y Lecce. Una grandísima extensión de tierra, dentro de la cual se cultivan los principales viticultores autóctonos de uva roja y blanca, junto a algunas uvas internacionales. En la viña se pone el acento en la palabra sostenibilidad y precisamente a tal fin la bodega participa en un proyecto en colaboración con la Universidad de Bari para hacer que la producción tenga el menor impacto posible en el ecosistema. Durante la vinificación, el núcleo de las actividades se desarrolla dentro de la bodega de Cellino San Marco: 45 mil metros cuadrados capaces de transformar en promedio 11 mil quintales de uvas al día, donde el nuevo sistema de embotellado garantiza una velocidad de 11.000 botellas por hora.
Grandes números, por tanto, que dan una idea de la dimensión de Due Palme, una realidad productiva que en cada cosecha crea 25 etiquetas, divididas entre blancos, tintos, rosados, dulces y espumosos, perfectamente capaces de satisfacer las necesidades de los paladares más diversos. Botellas que logran combinar grandes tiradas con excelente calidad, como lo demuestran los diversos reconocimientos obtenidos a lo largo de los años tanto a nivel nacional como internacional, resultando ganadoras y convincentes también gracias a la gran relación calidad-precio que las caracteriza.
La bodega Due Palme nace bastante recientemente, en 1989, en Cellino San Marco, un pequeño municipio de Puglia en la provincia de Brindisi. Es una realidad productiva que cobra vida gracias a la visión de Angelo Maci, enólogo y actual presidente de la bodega, perteneciente a una familia dedicada a la viticultura desde hace tres generaciones. Angelo decidió involucrar en el proyecto a una quincena de socios, dando inicio a una verdadera cooperativa. Fue una intuición nada menos que ganadora y año tras año se añadieron nuevos socios, ampliando las dimensiones de la bodega, hasta llegar hoy al gran logro de 1.200 socios conferidores. A partir de los años 90, se han realizado muchísimas inversiones por parte de la cooperativa, dirigidas tanto al incremento de las tecnologías en la fase de vinificación como al desarrollo territorial. De hecho, son cinco las bodegas que en casi treinta años han sido incorporadas en Due Palme, convirtiéndola en una verdadera embajadora del vino pugliese en el mundo, capaz de unir cantidad y calidad en cada una de las veinticinco etiquetas realizadas.
Los viñedos que dan vida se vinos Due Palme se extienden por nada menos que 2.500 hectáreas de viñedos, todas incluidas entre las provincias de Taranto, Brindisi y Lecce. Una grandísima extensión de tierra, dentro de la cual se cultivan los principales viticultores autóctonos de uva roja y blanca, junto a algunas uvas internacionales. En la viña se pone el acento en la palabra sostenibilidad y precisamente a tal fin la bodega participa en un proyecto en colaboración con la Universidad de Bari para hacer que la producción tenga el menor impacto posible en el ecosistema. Durante la vinificación, el núcleo de las actividades se desarrolla dentro de la bodega de Cellino San Marco: 45 mil metros cuadrados capaces de transformar en promedio 11 mil quintales de uvas al día, donde el nuevo sistema de embotellado garantiza una velocidad de 11.000 botellas por hora.
Grandes números, por tanto, que dan una idea de la dimensión de Due Palme, una realidad productiva que en cada cosecha crea 25 etiquetas, divididas entre blancos, tintos, rosados, dulces y espumosos, perfectamente capaces de satisfacer las necesidades de los paladares más diversos. Botellas que logran combinar grandes tiradas con excelente calidad, como lo demuestran los diversos reconocimientos obtenidos a lo largo de los años tanto a nivel nacional como internacional, resultando ganadoras y convincentes también gracias a la gran relación calidad-precio que las caracteriza.













