Radiz
Radiz es el primer proyecto de Callmewine nacido directamente en la bodega. Todo parte del encuentro entre algunas de las bodegas más representativas del panorama enológico italiano y los sommeliers de Callmewine, unidos por la voluntad de dar vida a vinos de alta calidad, auténticos y respetuosos con el medio ambiente. Radiz se dirige a los apasionados que viven el vino como una experiencia en continua evolución, con curiosidad, conciencia y sin ataduras. El lema “Cero reglas, bajo impacto, 100% vino” sintetiza perfectamente la filosofía del proyecto, que habla de futuro, sostenibilidad, libertad y pasión.
Todos los vinos de Radiz se elaboran según los principios de sostenibilidad y de bajo intervención a lo largo de toda la cadena, en línea con el compromiso constante que Callmewine tiene hacia el medio ambiente y la sociedad. Las uvas provienen de viñedos gestionados con prácticas agrícolas respetuosas de la naturaleza, donde el uso de productos químicos se reduce al mínimo o incluso se prohíbe, para preservar la identidad del territorio y del varietal. El objetivo es crear vinos que reflejen fielmente el carácter varietal de las uvas y el terroir de procedencia.
El logo es un homenaje a la vid y a la tierra. La raíz está invertida para identificar la profundidad y la energía que se eleva hacia el cielo. Una raíz que crece entre el pasado y el futuro, en continua evolución. El nombre ‘Radiz’ evoca la fuerza y la solidez de la raíz, pero también el impulso hacia el futuro, con un diálogo entre tradición e innovación, sin olvidar las raíces.
Las bodegas que dan voz a este proyecto cuentan la alma innovadora y tradicional de sus grandes territorios: Bortolomiol, corazón palpitante de Valdobbiadene, pionera del Prosecco de calidad y hoy símbolo de elegancia sostenible; Denavolo, en las colinas de Val Trebbia, donde el tiempo transcurre lentamente y los vinos custodian la autenticidad de gestos antiguos; Girlan, nacida entre los Dolomitas y el Lago de Caldaro, que desde hace un siglo embotella la fuerza de una comunidad y la armonía de un territorio único; La Staffa, una realidad joven pero ya arraigada en el panorama artesanal marchigiano.Radiz es solo el comienzo de un camino destinado a entrelazarse con nuevas historias y colaboraciones, que harán la experiencia cada vez más sorprendente.















