Maculan
La realidad vitivinícola familiar Maculan representa un punto de referencia para la enología veneta, una finca que con maestría ha sabido valorar el territorio de Breganze logrando interpretarlo tanto en clave tradicional como moderna. La fundación de la bodega se remonta a 1947, año en el que Giovanni Maculan inició la venta de vino a granel, mientras que el cambio llegó en 1973 con su hijo Fausto, quien, con estudios en la escuela enológica de Conegliano, realizó los primeros embotellados independientes apostando por la calidad. Gracias a Fausto, la bodega comenzó a equiparse con las tecnologías más modernas del sector y el productor también introdujo el uso de barricas para el envejecimiento de los vinos. Actualmente, al timón se encuentran Angela y Maria Vittoria Maculan, hijas de Fausto, quien aún supervisa y coordina la gestión.
Dentro de las 35 hectáreas de viñedos de propiedad, la finca Maculan cultiva una amplia combinación de variedades locales e internacionales, como Vespaiola, Cabernet Sauvignon, Merlot, Cabernet Franc, Chardonnay, Moscato, Marzemino, Tai Bianco, Sauvignon Blanc, Pinot Nero, Pinot Grigio y Pinot Bianco. Estas variedades se benefician de los terrenos colinos de origen volcánico con predominante composición de toba y en la bodega se trabajan a través de un estilo moderno, siempre respetando la antigua tradición de Breganze. Las vinificaciones se realizan en cubas de acero inoxidable termorreguladas, mientras que para los posteriores se utilizan a menudo barricas de roble francés, con un porcentaje variable de maderas nuevas. Peculiar es también la técnica de pasificación de los racimos destinados al Torcolato, que tras la cosecha se cuelgan de vigas mediante cuerdas y se retuercen, “torcolati” en el dialecto local.
Entre las etiquetas más icónicas de la bodega Maculan se encuentran el Breganze Torcolato, un vino de postre que refleja la antigua tradición local de pasificación, el Passito ‘Acininobili’, un vino afectado por un hongo de rara concentración aromática, y el ‘Fratta’, un blend equivalente de Cabernet Sauvignon y Merlot que destaca por su complejidad y estructura.
La realidad vitivinícola familiar Maculan representa un punto de referencia para la enología veneta, una finca que con maestría ha sabido valorar el territorio de Breganze logrando interpretarlo tanto en clave tradicional como moderna. La fundación de la bodega se remonta a 1947, año en el que Giovanni Maculan inició la venta de vino a granel, mientras que el cambio llegó en 1973 con su hijo Fausto, quien, con estudios en la escuela enológica de Conegliano, realizó los primeros embotellados independientes apostando por la calidad. Gracias a Fausto, la bodega comenzó a equiparse con las tecnologías más modernas del sector y el productor también introdujo el uso de barricas para el envejecimiento de los vinos. Actualmente, al timón se encuentran Angela y Maria Vittoria Maculan, hijas de Fausto, quien aún supervisa y coordina la gestión.
Dentro de las 35 hectáreas de viñedos de propiedad, la finca Maculan cultiva una amplia combinación de variedades locales e internacionales, como Vespaiola, Cabernet Sauvignon, Merlot, Cabernet Franc, Chardonnay, Moscato, Marzemino, Tai Bianco, Sauvignon Blanc, Pinot Nero, Pinot Grigio y Pinot Bianco. Estas variedades se benefician de los terrenos colinos de origen volcánico con predominante composición de toba y en la bodega se trabajan a través de un estilo moderno, siempre respetando la antigua tradición de Breganze. Las vinificaciones se realizan en cubas de acero inoxidable termorreguladas, mientras que para los posteriores se utilizan a menudo barricas de roble francés, con un porcentaje variable de maderas nuevas. Peculiar es también la técnica de pasificación de los racimos destinados al Torcolato, que tras la cosecha se cuelgan de vigas mediante cuerdas y se retuercen, “torcolati” en el dialecto local.
Entre las etiquetas más icónicas de la bodega Maculan se encuentran el Breganze Torcolato, un vino de postre que refleja la antigua tradición local de pasificación, el Passito ‘Acininobili’, un vino afectado por un hongo de rara concentración aromática, y el ‘Fratta’, un blend equivalente de Cabernet Sauvignon y Merlot que destaca por su complejidad y estructura.


















